miércoles 16 de febrero de 2011

El Suicido: ¿Desequilibrio Personal o Resultado del Ambiente?

Una vez un profesor de psicología nos explicaba: “Toda persona que quiera suicidarse tiene la mente alterada”. Y sí, quizás eso sea cierto. Sin embargo, cuando decimos que la persona tiene su mente alterada sólo nos fijamos en el interior de la persona, creyendo que las causas son intrínsecas, y muy rara vez indagamos sobre las condiciones externas que llevaron a la persona a suicidarse.

Leyendo a Carl Rogers me di cuenta de que él tenía unos planteamientos muy interesantes y me llamó mucho la atención el término “Tendencia Actualizante”. Según él, todo organismo la tiene y, por medio de esta tendencia, uno busca su propio crecimiento y desarrollo… Tomemos, por ejemplo, una semilla y coloquémosla en las condiciones más precarias: sin agua, ni abono, sol extremo, etc. La semilla hará su mayor esfuerzo por crecer y desarrollarse (tendencial actualizante), aunque las condiciones sean las peores. Aunque su medio no se lo permita, la semilla hará su mejor intento y dará un tronco seco, hojas e intentos de flores marchitas, raíces podridas y todo lo demás. Pero la semilla dio lo mejor que podía, tomando en cuenta sus condiciones.

De la misma forma, una persona que desee suicidarse está haciendo uso de su tendencia actualizante, ya que está dando lo mejor de sí; pero su ambiente hace que lo mejor de sí termine en muerte. Entonces, mientras algunos filósofos y psicólogos se pasan debatiendo sobre si el suicidio es un acto “cobarde” o un acto “valeroso”, por ahí andan miles de personas tratando de dar lo mejor de sí, pero sin contar con las condiciones que se lo permitan… Y al final, aquella semilla que pudo haberse convertido en el árbol más fructífero de su época y que pudo haber sido admirado por todo el que cruzara a su lado, termina siendo un árbol tan feo y pequeño que los peregrinos lo pisan sin darse.

Quizás por cosas así aparece la Terapia Familiar Sistémica, la cual plantea que debemos analizar los problemas tomando en cuenta el contexto en que se dan. Para los terapeutas familiares, los desequilibrios mentales no son debidos únicamente a alteraciones cerebrales, sino también por ambientes familiares negativos. De esta manera, el problema que presenta una persona tan sólo puede ser entendido como resultado de un ambiente familiar desequilibrado y, por ende, la terapia se enfocaría en modificar al sistema familiar que lleva al paciente a sufrir de depresión.

Por eso considero la terapia familiar como una herramienta complementaria para todas las demás teorías psicológicas… Interesante, ¿cierto?

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesantee amigo

sigue escribiendo,
me interesa mucho tu blog
y estoy leyendolo todo
jeje

axelm3n ,
youtube.